domingo, 8 de junio de 2014

Ojalá

Ojalá que nos abrace la lluvia en pleno silencio 
y que nos cubramos con un beso 
para no empaparnos de la rutina y de las falsas caricias. 

Que el aire sea nuestra canción preferida 
y bailemos a la par de su cadencia. 

Que el olor a lluvia se impregne a nuestros cuerpos, 
y nos amemos, 
de esa manera desenfrenada con la que siempre sueño 
al nombrarte bajo la luna. 

Que con sus velo cubra nuestros sueños, 
que nuestros besos sean eternos, 
aunque juntos, 
nunca estemos.

Y al fin de la noche y de la lluvia, nos miremos empapados uno del otro.


lunes, 2 de junio de 2014

Se me olvidó

Se me olvidó preguntarte si dolía el olvido postergado,
congestionado de recuerdos, reclamos, imágenes;
todos agolpados, hombro a hombro, ya listos
para la estampida cuando abras la puerta al irte

Se me olvidó que tendría que olvidarte algún día,
que el amargo e hiriente recuerdo llegaría.
¿¡qué hago ahora mujer!? si no me sé preparar el café
no sé dónde quedaron lo somníferos ni la buena suerte

No sé nadar ni hacer una barca
para el diluvio de tu ausencia.
La soledad y oscuridad se acerca
y yo ni luz ni compañía, sin ti, encontraría

A menudo las cosas se me olvidan,
pero tú serás eso que jamás podré olvidar.

martes, 27 de mayo de 2014

Puedes irte

Puedes irte, y a la hora de recordar el pasado, volver por un café bien helado, como jamás te han gustado. Podrás tomar las tazas que quieras y disfrutar lo amargo del dolor amargo. Cuando regreses de nuevo a tu realidad, puedes buscar la felicidad, pero si te hace falta algo para tu búsqueda, no lo pienses tanto, ven por mí e iremos juntos a encontrarla.

miércoles, 21 de mayo de 2014

La lectura es...:

La lectura, pasadizo secreto a la vista de todos.
Es un suspiro indomable
del deseo desenfrenado, a todas horas.
A tiempo te posee,
pero a destiempo te congela y te domina.
Letras, dioses del universo paralelo
que con cadencia te hacen destantear.
La lectura lo es todo:  
la más bella amante y amiga;
a la que con fuero ataco,
pues no escatimo mis desenfrenos.

domingo, 11 de mayo de 2014

CATARSIS BOHÉMICA

Como la insoportable nota de un violín desafinado, mi existencia agoniza. Mi moral desprende un vaho insoportable, este olor fétido se impregna en mis venas y mi piel la vaporiza en mi entorno. No hay lugar al que vaya y no desprecie mi existencia. Sobrevivo con los desazones que la vida me trae en bandejas de plata. No soporto mi cueva tan solitaria y taciturna, ni la calle, ni los parques. Pero necesito de ellas para odiarme a mí mismo y luchar contra mí mismo para no morir sin vivir. Aun no sé qué es vivir, yo sólo camino e intento saborear lo que veo, pero no veo nada. Solo lo mismo de ayer con el mismo clima y con la misma gente. El pasto del parque sigue siendo el mismo al igual que los juegos y los niños que los utilizan, las mismas sonrisas y los mismo regaños de los padres. Son los mismos camiones, uno tras otro, sin parar. Son los mismo enamorados regalándoles muerte a sus amadas y ellas son las mismas amadas que todo lo soportan, quizá sin saberlo. No se ve nada nuevo. Quizá, y lo único que jamás se repite y me ayuda a sobrevivir, es el hermoso canto de los pájaros. He estado aquí, en este parque, más del tiempo que cualquiera pueda estarlo y jamás estas hermosas criaturas han de repetirlo nada, se dejan guiar por el leve sonido de la sinfonía más hermosa, la naturaleza soportando a la ciudad vacía. Cuando todo a su alrededor calla, en domingo, en especial. Cuando los camiones pasan menos seguido, cuando los carros no están, cuando los niños prefieren la web y no el oxígeno puro o la libertad. Cuando las hormigas van de campo con su familia, cuando los pájaros sonríen y se cuentan lo mejor de la semana. Cuando todo, en este diminuto parque, se vuelve bohemio. Cuando el aire baila con gran cadencia entre las ramas de los guayabos y los guamúchiles. Cuando la palomas recogen el bufete grandioso de esta semana. Cuando todo, sin querer, es perfecto. Y aunque creo que esto tampoco es vivir, sobrevivo estos instantes, de catarsis bohémica, con gran delicia y deseo.  

jueves, 8 de mayo de 2014

Ebriedad fúnebre

Insoportable como la soledad.
Tan hiriente y tercamente aislada,
me ardes, como a toda esta gente. Amada
mía, a tragos amargos, esta ebriedad

soporto. Estás y no. ¡Qué atrocidad!
Temeroso odio tu ausencia infundada.
Dios y su imaginación limitada
me aferran a esta grande calamidad

Bebo, forzadamente, tus recuerdos.
Me duele, amor, la piel de no tenerte
mis oídos han quedado sordos, sordos...

Sin ojos, labios u oídos he olvidarte.
Ebrio de impotencia he de callarlos,
he de morir ebrio por muerte.

domingo, 20 de abril de 2014

ESTRELLAS NEGRAS

"Sólo sé esperar... y eso tarda demasiado"
Dostoeivski

Aquí estoy, no viviendo. Haciendo surcos a esta pequeña habitación con mis pies. Empleo todas mis fuerzas en perder mi tiempo. Esta soledad putrefacta fermenta tu hiriente/balsámica esencia...

* * *

Todo debe ser punteado, marcado de principio a fin. Debe marcarse el tempo en todo, debemos hacer una sinfonía que suene a ella -se dirigió a todas sus sombras mientras simplificaba la imagen de ella a las menos líneas posibles al dibujar.
Juan, anteriormente, había recorrido cada pedazo de las paredes recordando lo que ese pedazo había grabado en la historia, al paso de aquella dama en esa habitación, mientras lo apuntaba en una pequeña e incómoda libreta y daba brochazos de pintura blanca.  
Empezó punteando cada una de las líneas de su mano con suma precisión y dedicación para que tuvieran la precisa separación y no se convirtieran en líneas. Dando así, a cada punto, una historia de cuando aquel ángel había tocado su mano.
Así mismo hasta en el último rincón de la habitación. Frente su cama la silueta de la causante de su locura, excelsa y hermosa mujer poseedora de una simetría casi perfecta en su rostro y en todo su cuerpo. Brillaba de manera magnífica, con lo colores más vivos nunca antes visto rodeada de estrellas negras, puntos historiales, puntos cardinales para no perderse al anochecer al navegar libremente por aquel mar.
No permitía luz alguna que no fuese la del sol o la luna por medio del gran ventanal. Todo fue pintado perfectamente para que a las 10 de la mañana, cuando se levantaba, el sol iluminara la silueta y esta, gracias a sus colores, iluminara toda la habitación. Por las noches no era lo mismo, a cada luna, que no fuera llena, temía a no despertar el siguiente día para terminar su obra.
Juan fue perdiendo el interés por las demás cosas superfluas, ahora, para él. Así fue perdiendo la conexión  los amigos, familiares, el estudio, la lectura.. hasta el trabajo. Pero hubo un día donde ya no había lugar dónde poner otro punto ni otra historia cual grabar. Se había percatado que se había deshecho de todos los muebles, retratos, cuadros y demás cosas para poder grabar cada una de las historias para que fuese perfecto, otras estrellas negras.
También se dio cuenta que había permanecido absorto en su obra por bastante tiempo, que hace más de 4 días que no comía, que había adelgazado más de 20 kilos. Sólo quedaba él, su isla y su mar. En su isla, en medio del mar, se había percatado poco a poco de su taciturna realidad. Iba cayendo la realidad y el tiempo mientras caía el sol. [Al caer el sol su mundo ardió en llamas..] Sin nada en sus manos, no deseaba abrir los ojos. No hubo un sol nuevo que iluminara aquel mar.